divendres, 22 de gener de 2010

Esto es la selva: Sélvase quien pueda!!


La verdad es que nunca había comparado el arte del estudio con una persecución selvática de estas de machete y arbusto, de jaguar invisible y mono ingrávido. Pero dejadme por un momento escapar de esa sélva para contaros esta historia, aqui, en mi oasis personal. Que por cierto, supongo que si en el desierto un oasis son cuatro palmeras y un charco, en la selva, un oasis será un montón de arena y cuatro escorpiones...

Abro mis apuntes y empiezan a germinar las palabras, con sus frutos, sus lianas, sus líos, su impacto inicial: siempre vemos primero el bosque antes que ver cáda arbol por si solo. Así, abro los apuntes y mi mente gestáltica percibe una masa homogénea de malas letras y colores azules y negros alternados que vienen a ser los apuntes en clase.

Una vez superada esta primera fase, si no se ha producido ningún paro cardíaco, podemos empezar a ver los arbolitos, la compleja arquitectura del imposible que son unos apuntes: Conceptos cazados al vuelo del soliloquio de aquél que, a veces, confunde el conocimiento con su propia poesía: el profesor.

Algunas letras tienden a lo ilegíble, eso denota prisa para escribir lo que, posiblemente, fué un intento de transcripción simultánea en un momento de eufória ególatra del profesor. Otras letras parecen interrumpir una palabra a medias y quedarse en una línea plana a modo de electrocardiograma. No hay que preocuparse, no morimos en clase, sólo nos dormimos, nos dejamos vencer por el peso del ansia de libertad que se nos viene encima, y nos aplasta, nos aplasta contra el pupitre.

De repente, parece que todo cobre un orden, no hay que dejarse engañar, son los efectos del todopoderoso powerpoint, que nos guía hasta la sabiduría a golpes de diapositiva. Es extraño, el poder de nuestra percepción, es más difícil organizar una misma cosa con el oído, recurriendo a imágenes mentales, que hacerlo con la vista: En el momento en que lo vemos, todo parece tener sentido. Es quizás la ley del ver para creer, yo no me creo un profesor que sólo habla, yo sólo sigo al diós diapositivo, que es mi brújula en esta selva.

Pero ahora, ahora estoy yo solo, en medio de todas estas letras y conceptos que no se muy bien que fin tienen pero que se van sucediendo, cayendo, desafiando la gravedad, des de los apuntes hasta mis ojos, hasta mi mente, hasta el infinito, probablemente, cayendo como piezas de tetris que voy amontonando y girando como un puto cubo de rubick, infinito cuando no lo conoces, fugaz cuando lo dominas.


Se acerca el examen, sélvase quien pueda.

4 comentaris:

  1. "el soliloquio de aquél que, a veces, confunde el conocimiento con su propia poesía: el profesor."

    Entre aquesta nova frase pel Gerni's Epic Wins i la foto que l'encapçala, aquesta entrada mereix estar a la llista de Monterde!

    Bromes a part, em fascina com has arribat a parir aquest text inspirat simplement per un acudit (digne mereixedor d'un Approval)!

    Per cert, estem igual: ¡Sélvase quien pueda!

    Salut! Best wishes and kisses,
    Al

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  2. Títol alternatiu: Pegdidos en na Semba Guatemanteca.

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  3. veig el teclat allà radera amenaçant amb distreure't, eh
    potser es Monterde el que et distreu de la teva creació artística, ben pensat

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  4. Ara ja no podràs sentir totes aquestes sensacions ni et barallaràs amb tu mateix i la teva capacotat per entendre la teva lletra ja que no tens llibreta... s'ha quedat al regne de molins.
    PD: Vamos a morir todos xD

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